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Image credit: © Brad Penner-Imagn Images
Los Orioles reclamaron del cable de disponibilidad al J Luis Robert Jr. proveniente de los Mets.
Antes que nada, quitémonos de encima lo siguiente: la postura oficial del Análisis de transacción de esta ínclita publicación es censurar este movimiento. Porque el objetivo declarado de esta serie (al menos, siempre que me toca escribir los análisis) es ignorar todos los factores económicos en el beisbol—pueden ser una motivación para los dueños, pero no tienen que serlo para el resto de nosotros—esto solo es un equipo dándole un jugador a otro equipo sin recibir ninguna compensación tangible en el terreno. Eso es malo para el equipo que se desprende del talento, sin importar cuánto valore ese talento dadas las circunstancias, y es malo para los equipos que no logran hacerse de ese talento, especialmente para aquellas escuadras que ni siquiera tuvieron oportunidad debido a su posición en la lista de prioridad de los waivers. Es algo parecido a una partida de cuatro jugadores en Monopolio donde una persona que abandona el juego le da todo su dinero y propiedades a su mejor amigo. Atenta contra la idea más básica de lo que es decente.
Pero tú decides cuánto te importan estas situaciones. Una cosa es indiscutible: la temporada de los Mets se terminó, salvo por un mes de mera formalidad; la opción del club por $20 millones de dólares para Robert en 2027 nunca iba a ser ejercida después de otro año totalmente decepcionante y plagado de lesiones, y el equipo se ha logrado librar de poco más de $5 millones en obligaciones salariales: poco más de $3 millones correspondientes al salario de 2026 y $2 millones por la cláusula de rescisión de esa opción del equipo. Y los Mets no tenían una razón para no hacer ese movimiento, lo que quizá haga que algunos deseen que, a nivel de sistema, existiera alguna razón para impedírselo.
Pero el movimiento ya se hizo, y ahora que hemos terminado con los preámbulos, pasemos al análisis. Luis Robert Jr. tiene la mala fortuna de compartir nombre con Luis Robert Jr., quien fuera estrella de los Chicago White Sox de 2020-2023. A pesar de que no tienen ninguna relación en lo absoluto, su coexistencia ha generado muchas expectativas injustas y hace difícil realizar un análisis objetivo. Para complicar aún más este estudio, una vieja canción con una nueva estrofa:
| Lesión | Año | Días perdidos |
| Hernia de disco | 2026 | 84 |
| Lesion(es) de isquios | 2025 | 45 |
| Lesión de cadera | 2024 | 59 |
| Lesión de rodilla | 2023 | 6 |
| Torcedura de muñeca | 2022 | 12 |
| Enfermedad | 2022 | 19 |
| Lesión de cadera | 2021 | 97 |
Sí, estamos retrocediendo lo suficiente como para encontrarnos al otro Luis Robert, pero el punto es evidente. La peña ha visto pasar toda la carrera de Robert esperando que llegue la versión real del pelotero, y sobre todo, que se quede en el grado al que todos han crecido. Cumplió 29 años días después de que los Mets no tuvieron más interés en él en la fecha límite de cambios y, considerando cuánto de su juego estaba construido alrededor del atleticismo natural, es razonable preguntarse cuándo dejará de aplicarse esa etiqueta de “excelente cuando está sano”, como les ha sucedido a tantos otros antes que él. Pero después de que la fecha límite pasó—y de que su audición previa llegara justo cuando estaba regresando de una lesión—Robert volvió a tener el título, bateando para un candente .268/.325/.535. La ligera señal que se puede obtener dentro de todo el ruido apunta a que ese famoso atleticismo sigue intacto: su velocidad de pies se mantiene excelente, su alcance en el jardín central es como la de cualquier otro jugador de 29 años, y su velocidad de bat, en una muestra limitada, es mayor que nunca.
Su enfoque en el plato sigue siendo poco refinado—a estas alturas, quizá siempre lo será—pero aún en este aspecto ha conseguido pequeñas e inestables mejoras. Está haciendo un poco menos de swings y está haciendo un poco más de contacto con la pelota, y mientras sigue sin ser capaz de demostrar el control de bat necesario para contactar lanzamientos tan seguido como debería, su fuerza le es suficiente para dar batazos que otros bateadores no son capaces de dar. El resultado neto es un bateador promedio capaz de jugar una defensiva promedio en el jardín central, algo que no es poca cosa. Tal vez eso no valga $20 millones para los Mets, dada la probabilidad de que vuelva a perderse de nueva cuenta 60 juegos el próximo año, pero Harrison Bader ha logrado cobrar $10 millones teniendo una producción mucho menor (sí, ahora mucho más baja) por años. Las próximas cuatro semanas serán cruciales para Robert para evitar un contrato colchón al final de lo que ya parece ser un contrato de este tipo en forma de la última opción del equipo. No podrá demostrar que está sano en un mes con el uniforme de los Orioles, pero quizá pueda demostrar que vale la pena apostar por él, incluso ahora.
Gracias al paso de Robert en el listado de disponibilidad, sabemos qué equipos no estuvieron dispuestos a gastar $5 millones de dólares en él: los Twins, quienes van a poner a Luke Keaschall en los jardines hasta que alguien salga lastimado; los Mariners, que están comprometidos con Taylor Ward; y los Blue Jays, quienes están comprometidos con Jesus Sánchez, Daz Cameron, y Myles Straw. Baltimore, mientras tanto, llegó a la mañana del lunes con una mínima posibilidad de una entre cuatro de conseguir el spot de tercer Wild Card, con unos jardines cubiertos por Colton Cowser, Dylan Beavers, y Leody Taveras, quien compartió tiempo con Tyler O’Neill antes de que se lesionara el manguito rotador la semana anterior. La llegada de Robert llevó a Taveras a ser de nuevo un cuarto jardinero, y si O’Neill regresa —todavía no ha reanudado las actividades de beisbol— él y Robert pueden formar la mitad de derechos de una rotación de jardineros completada con los zurdos Cowser y Beavers. La mejoría es evidente:
| Estadísticas proyectadas, resto de la temporada 2026 | ||||||
| Jugador | AVG | OBP | SLG | DRC+ | DRP | WARP |
| Robert Jr. | .238 | .309 | .425 | 104 | -0.2 | 0.2 |
| Taveras | .235 | .299 | .389 | 87 | 0.0 | 0.1 |
Aquí omitimos, obviamente, cualquier producción que Robert pudiera tener en octubre por el tiempo que los Orioles logren mantenerse con vida. Pero este solo es un recordatorio de que un mes no es mucho beisbol. Ese total de WARP asume, de manera bastante razonable si se mira la foto completa, que su nueva estrella solo vería acción en 14 de 24 juegos, comparado con los 20 juegos de Taveras. Así que puedes maquillar un poco las cifras hacia arriba, pero aun así estaríamos hablando de un cuarto de victorias de valor por $5 millones de dólares. Eso es bastante caro en enero, pero en agosto, rondando justo el punto de inflexión de un puesto a la postemporada, ese cuarto vale mucho más. Y si no eres David Rubenstein, ni siquiera resulta caro.
Los Phillies mandan al J Tommy Pham a los White Sox a cambio de consideraciones económicas.
Los Rays mandan al J Jake Cave a los White Sox a cambio de consideraciones económicas.
Habría sido divertido si Robert hubiera pasado por toda la lista de prioridad en waivers hasta llegar a los White Sox, pero en lugar de eso, ellos obtuvieron a Pham, quien pasó los últimos dos meses manteniéndose en ritmo en el equipo de Triple-A, Lehigh Valley. Es una combinación extraña, y no solo por la historia: todos los jugadores suplentes de Chicago son diestros, y ya tienen a dos veteranos en la banca con el zurdo Randal Grichuk, especialista en aniquilar lanzadores zurdos, y el mata-almas Brenton Doyle. Sin embargo, la expansion del roster les da espacio para un tercer zurdo, y Pham también puede cubrir una de las esquinas de los jardines y, a lo largo de su carrera, ha sabido arreglárselas frente a pitchers que lanzan de su mismo lado. Aun así, si los Phillies no encuentran espacio para un jardinero durante todo el verano después de ver a Gabriel Rincones Jr, Félix Reyes, y Otto Kemp hacer trizas la posición… bueno, hasta las cosas gratis a veces tienen un costo.
También, bien por Jake Cave y por cualquier otra persona directamente afectada por la felicidad personal de Jake Cave.
Los Yankees reclaman al LD John Schreiber de waivers proveniente de los Kansas City Royals.
Los Bombarderos cubrirán poco más de $1 millón del salario del relevista intermedio. Debajo de esa efectividad de 3.65 hay una gran cantidad de luces de advertencia y calcomanías amarillas con calaveras y rayos, pero como contrapunto: Schreiber es capaz de lanzar la pelota 60.5 pies, así que para los Yankees es una mejora inmediata.
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