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Traducido por Marco Gámez
La versión reducida de la ampliación de plantilla de septiembre obliga a los equipos a ser un poco más prudentes a la hora de decidir a quiénes incorporan al equipo de Grandes Ligas. Sin embargo, entre el desfile de jardineros suplentes, terceros receptores y lanzadores adicionales para el cuerpo de relevistas, algunos prospectos destacados formarán parte del grupo de nuevos jugadores de las mayores durante el próximo mes.
Lázaro Montes, J, Seattle Mariners
No sé si Seattle está exactamente en la pelea por el comodín, pero es realmente difícil quedar fuera de ella. Montes ciertamente ofrece la posibilidad de aportar una chispa ofensiva, ya que posee una de las mejores capacidades de poder natural en las ligas menores (y la exhibió de inmediato en su debut con los Mariners). Es el tipo de fuerza que ni siquiera la densa capa de aire marino puede sofocar; no obstante, Montes registró tasas de contacto malas en Triple-A este año. Esa ha sido, más o menos, la tónica de su trayectoria como prospecto: un poder potencialmente de élite, pero una habilidad de contacto que podría terminar calificándose con un muy bajo 20. Si Montes logra registrar tasas de contacto un poco inferiores al promedio y mantener sus decisiones al hacer swing que han sido agresivas pero consistentes en general, podría aportar un bate capaz de cambiar el rumbo de los juegos desde el centro de la alineación de los Mariners; claro que, si consideráramos esto particularmente probable, habría ocupado un puesto más alto en la lista de los 101 Mejores prospectos de la pretemporada. Pero, al darle un mes en las Grandes Ligas, siempre existe la posibilidad de que su impacto sea positivo y explosivo en lugar de un fracaso rotundo. Y su primera gran explosión fue verdaderamente impresionante.
Leo Bernal, C, St. Louis Cardinals
Bernal parece ser, a primera vista, uno de esos terceros receptores que reciben el llamado a las Grandes Ligas; sin embargo, Iván Herrera ya casi no juega en esa posición y Pedro Pagés no es precisamente el receptor titular ideal. Por ello, Bernal ha pasado directamente a la alineación titular tras una buena temporada en el equipo de Memphis en Triple-A. Ha estado en el radar de los prospectos durante casi toda la década a pesar de tener solo 22 años; este hecho, sumado a la ausencia de una habilidad sobresaliente definida y a una carrera profesional con altibajos, ha provocado cierto desgaste en el interés que genera. Posee un poder término medio, aunque casi igualó a Montes con una demostración de fuerza en un segundo juego, y es un defensor promedio. No es el perfil de prospecto más llamativo, pero si logra mantener un nivel cercano a la media en todas las facetas del juego como receptor, se convertiría en un jugador de esa posición por encima del promedio.
Yohandy Morales, IF, Washington Nationals
Seleccionado en la segunda ronda bajo la gerencia anterior, Morales encaja bien en el grupo de jugadores de las esquinas del cuadro que integran Abimelec Ortiz, Brady House y Andrés Chaparro. Quizás encaja demasiado bien, ya que resulta difícil mantener a cuatro jugadores de este tipo en la plantilla, y Morales es uno de los tres bateadores derechos del cuarteto. Considerábamos que su selección había sido un tanto sobrevalorada para un jugador destacado del béisbol universitario que planteaba dudas reales sobre su capacidad de contacto y su posición defensiva definitiva. Y, efectivamente, ha tenido serias dificultades para batear lanzamientos con velocidad y efecto en Triple-A, jugando tanto en primera como en tercera base. No obstante, ya hemos visto cómo la actual directiva de los Nationals ha logrado revitalizar a Curtis Mead y a Luis García Jr., Morales posee un poder superior al promedio, y una gran capacidad para batear hacia cualquier sector del campo. Esos son aspectos con los que la organización puede trabajar ahora, aunque él tendrá que esperar su turno.
Luis de León, LZ, Baltimore Orioles
A ver, ¿a quién no le viene bien un zurdo capaz de lanzar sinkers pesados, como bolas de boliche, a velocidades que rozan las 95-99 millas por hora (153 a 159 kph)? De León pasó la mayor parte de la temporada como abridor, aunque a estas alturas insistir en ello raya en la terquedad, ya que hace tiempo que su mejor rol parece ser el de relevista corto. Su recta se complementa con un lanzamiento que gira, que puede alcanzar las 90 millas por hora (145 kph), y provocar swings en falso, además de dos cambios de velocidad distintos: un cambio más tradicional con movimiento lateral y una recta de dedos separados que anula el giro de la bola. De León nunca ha tenido un control muy preciso de su repertorio, pero debería ser un zurdo eficaz que combine sinker y slider durante las entradas intermedias para los Orioles, más allá de su difícil debut en las Grandes Ligas.
Ben Ross, IF, Minnesota Twins
Ross llamó mi atención poco después del draft de 2022. Seleccionado en la quinta ronda por los Twins y proveniente de la conferencia Montaña del Este de la División II (al parecer, hay montañas en Ohio), registró unos números que…bueno, son los que te permiten ser elegido el segundo día del draft viniendo de la División II (.392/.352/.757, para que conste). Ross jugó partes de tres temporadas en el equipo de Wichita en Doble-A y, aunque sus estadísticas generales en Triple-A esta temporada fueron aceptables, su rendimiento subyacente sugiere que tanto el contacto como la potencia de bateo podrían ser un problema frente a los lanzamientos de Grandes Ligas. Sin embargo, puede jugar prácticamente en cualquier posición del campo y logrará conectar al menos sencillos en las Grandes Ligas. Nada mal para un chico de la División II.
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